La aprobación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática en febrero de 2026 abrió un capítulo inédito en la política venezolana, con la liberación de cientos de presos de origen político que han estado recluidos durante años en distintas cárceles del país. El proceso se ha hecho por tandas: primero decenas de excarcelaciones “a cuentagotas”, luego olas más amplias aplicando la nueva ley, hasta sumar varios miles de personas beneficiadas con libertad plena. Aunque el gobierno habla de cifras globales y no publica una lista única y consolidada, distintas organizaciones de derechos humanos y medios han ido reconstruyendo, nombre por nombre, a muchos de los presos políticos ya liberados.

Marco de la Ley de Amnistía 2026
La Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática fue aprobada por unanimidad en la Asamblea Nacional y promulgada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, con el objetivo de “fomentar la reconciliación, el restablecimiento de derechos políticos y la convivencia pacífica” tras años de polarización extrema y procesos judiciales controvertidos contra la oposición. La norma contempla la liberación de personas procesadas o condenadas por motivos de orden político, incluyendo tribunales civiles y militares, siempre que no se encuentren señaladas por delitos de lesa humanidad, terrorismo o crímenes de guerra.
Según el informe de seguimiento de la Comisión Especial de Amnistía, a finales de febrero de 2026 ya se contabilizaban 4.757 beneficiados con libertad plena, de los cuales 223 estaban efectivamente privados de libertad y han sido excarcelados, mientras que el resto mantenía restricciones de movimiento, presentaciones periódicas o prohibiciones de salir del país. A inicios de marzo, la cifra ascendió a más de 5.600 personas alcanzadas por la amnistía, lo que convierte a estas liberaciones en el movimiento masivo de presos políticos más amplio de los últimos años en Venezuela.
Primeras listas de liberados con nombre
En esa avalancha de cifras, surgieron listados parciales con nombres confirmados, que han sido recogidos por periodistas y organizaciones de derechos humanos. Estas listas no agotan a todos los beneficiarios, pero sí permiten visibilizar rostros y trayectorias de quienes han salido de la cárcel en 2026 bajo la nueva ley.
Entre los nombres más destacados se encuentra Juan Pablo Guanipa, dirigente regional de la oposición que había sido privado de libertad por años y liberado antes con medidas cautelares, pero que, tras la ampliación de la amnistía, recuperó plena libertad, incluida la levantación de grilletes electrónicos y restricciones de movimiento. Su caso simboliza el paso de una libertad condicionada a una libertad jurídica completa, algo que se ha repetido con otros dirigentes arrestados por motivos de protesta, supuesta conspiración o delitos de opinió
Además de Guanipa, la lista incluye varios líderes regionales de la organización Vente Venezuela, la plataforma asociada a la figura de María Corina Machado, que había sido central en la oposición al régimen de Nicolás Maduro. Estos dirigentes, encarcelados por participar en movilizaciones, gestionar redes de apoyo a la protesta o coordinar iniciativas de resistencia civil, han sido gradualmente excarcelados en las primeras semanas de 2026, tanto por vías individuales como por oleadas ordenadas a través de la ley de amnistía.
Otro caso de alto perfil es el del comediante y comunicador social Deivis Correa, figura de la escena satírica venezolana, cuya detención había sido denunciada como un ejemplo de persecución a la crítica artística. Correa aparece en los registros de las primeras olas de liberaciones posteriores a la aprobación de la ley, recuperando su movimiento completo y la posibilidad de reinscribirse en la vida pública sin grilletes ni prohibiciones de trabajo.
Algunos nombres de presos políticos liberados
Estos nombres son solo una muestra de los centenares de casos concretos que han sido identificados por organizaciones como Foro Penal, la Asamblea Nacional y medios internacionales:
- Juan Pablo Guanipa – Dirigente político, excarcelado de forma plena tras años de presión mediática y procesales.
- Dirigentes regionales de Vente Venezuela en estados como Zulia, Carabobo, Aragua y Miranda, algunos de los cuales se encuentran entre los primeros excarcelados incluidos en la ley de amnistía.
- Deivis Correa – Comediante y activista, símbolo de la persecución a la expresión crítica.
- Militares de carrera retirados y oficiales de la Fuerza Armada Nacional procesados por rebelión o conspiración, que han sido liberados por la amnistía, con excepción de un pequeño grupo vinculado a delitos más graves que no han sido cubiertos por la ley.
- Comuneros, líderes de consejos comunales y activistas ambientales, algunos de ellos encarcelados por participar en protestas contra privatizaciones, desechos tóxicos o proyectos de infraestructura considerados abusivos.
Estas identidades, aunque parciales, muestran la diversidad de los presos políticos liberados: no se trata solo de dirigentes de oposición de alto nivel, sino también de personas de la base social, de la administración pública, de la vida comunitaria y de la cultura que habían sido atrapadas por la represión política.
Perfil de los presos políticos beneficiados
Para entender la lista de liberados no basta con los nombres, sino con el perfil de quienes estaban en prisión. La mayoría de los presos políticos excarcelados en 2026 compartían al menos uno de los siguientes rasgos:
- Personas procesadas por participar en protestas de 2014, 2017, 2019, 2022 y 2023, acusadas de delitos de disturbio, conspiración, rebelión o atentado.
- Líderes de organizaciones de oposición, coordinadores de juventudes, voceros de colectivos de derechos humanos y voluntarios que distribuían información digital o humanitaria.
- Funcionarios públicos sancionados por negarse a respaldar procesos considerados ilegítimos, o por emitir declaraciones públicas críticas con el gobierno.
- Militares retirados o activos que se sumaron a pronunciamientos institucionales contra la continuidad irregular de un mandato, o que expresaron apoyo a la Constituyente democrática de 2023.
- Estudiantes, profesores universitarios y activistas de derechos LGBTIQ+, algunos de los cuales enfrentaron procesos por “incitación al odio” o “obstrucción de la paz pública”.
La Ley de Amnistía distingue entre presos de “delitos de opinón” y casos excluidos, como los acusados de delitos de lesa humanidad, terrorismo o asesinato de civiles, de manera que la lista de liberados no incluye a quienes se mantienen en prisión por responsabilidades graves en violaciones masivas. Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos advierten que la mayoría de los beneficiarios sí provienen de procesos calificados como arbitrarios, basados en pruebas débiles o construidos en contextos de fuerte presión política.
Cifras de liberados y grupos aún pendientes
Más allá de los nombres que se pueden ir identificando públicamente, la dinámica de la amnistía se mueve en grandes volúmenes:
- En febrero de 2026, se concretaron las primeras 379 liberaciones directas como resultado de la ley, con el requisito de que salieran de las cárceles el mismo día en que se giraron las órdenes.
- A mediados de febrero, se confirmaba que al menos 65 presos políticos habían recibido libertades plenas, es decir, sin grilletes, sin restricciones de movimiento ni presentaciones ante tribunales, algo que marcaba un cambio respecto a liberaciones anteriores.
- En el balance de la Comisión de Amnistía, a finales de febrero se hablaba de 4.757 beneficiados de libertad plena; a inicios de marzo, la cifra ascendió a 5.628 personas, con 223 que efectivamente dejaron las prisiones y el resto recuperando plenos derechos civiles sin haber estado recluidos en ese momento.
Aun así, persisten grupos excluidos o con situaciones más complejas. Entre ellos se cuentan:
- Algunos militares de la Fuerza Armada Nacional, cuyos procesos por “rebelión” han sido expresamente reservados por la norma, por considerárseles responsables de hechos de mayor gravedad.
- Casos de presos ya liberados bajo medidas cautelares, pero que aún esperan que se les otorgue amnistía plena sin subir otra vez a prisión ni permanecer con restricciones de viaje.
- Personas procesadas por delitos civiles pero en contextos de persecución política, cuya vinculación directa con la amnistía sigue siendo interpretada de forma discrecional por jueces y tribunales.
Significado de la lista: más que nombres, un mapa de la resistencia
La lista de presos políticos liberados en 2026, aunque incompleta y dispersa, funciona como un mapa heterogéneo de la resistencia venezolana: desde los rostros más visibles de la oposición hasta los anónimos de la barriada, del campo, del teatro, de la universidad. La Ley de Amnistía, con todas sus limitaciones, ha devuelto la libertad plena a cientos de personas que llevaban años en prisión, miles de días de encierro, juicios acelerados, condenas simbólicas y estigmatización pública.
Lejos de agotar la agenda de justicia, ese conjunto de nombres liberados abre nuevas preguntas: ¿cómo reinsertar a quienes salen de prisión después de aislamiento y estrés extremo? ¿Cómo evitar que nuevos procesos recreen la represión a disidentes? ¿Cómo documentar, sin venganza, el patrón de persecución vivido por esta generación de presos políticos, de modo que no se repita en el futuro?
En otras palabras, la lista de nombres confirmados tras la ley de amnistía es tanto un reconocimiento tardío a la dignidad de quienes fueron presos políticos, como una advertencia a la clase política sobre el costo humano de la polarización. Cada identidad que se suma al listado representa no solo un rostro, sino un testimonio de lo que la sociedad venezolana ha vivido en la última década, y un compromiso implícito de construir una política en la que la disidencia no se resuelva en la cárcel, sino en el diálogo, las urnas y el respeto de los derechos humanos.

Ella Kate es una periodista enfocada en noticias internacionales y tendencias digitales, comprometida con ofrecer información precisa y accesible para una audiencia global.